Autor: ImJanki
Personaje: Tau Leyenda:
El Chupacabras de Puerto Rico En Kilima, el pintoresco pueblo de Palia, donde la vida transcurre en armonía, una vieja leyenda puertorriqueña comenzó a susurrarse: la del Chupacabras. Pero aquí, el terror tomó un giro inusual, centrándose en el adorable Tau, el perro más querido del pueblo. Tau, conocido por su lealtad y su energía inagotable, empezó a comportarse de forma extraña. Los aldeanos notaron su cansancio diurno, sus ojos inusualmente alertas por la noche y, a veces, un rastro rojizo en su hocico, como de bayas silvestres. Los rumores comenzaron. Una mañana, Badruu, el granjero local, encontró sus chapaas con pequeñas marcas punzantes en el cuello y, misteriosamente, desangradas. El pánico se apoderó de Kilima. “¿Podría ser el Chupacabras?”, se preguntaban, sin imaginar al verdadero culpable. Esa noche, Badruu, con linterna en mano, decidió seguir a Tau. A través de los campos de Kilima, bajo la tenue luz de la luna, llegaron a un corral. Allí, Tau, con una agilidad sorprendente, se abalanzó sobre una chapaa, no para hacerle daño, sino para lamer con entusiasmo el sudor salado de su cuello. Las “marcas punzantes” eran sus mordiscos cariñosos, y el “drenaje de sangre” era su peculiar gusto por la sal. Badruu, entre risas y alivio, comprendió el misterio. El “Chupacabras” de Kilima no era una bestia, ¡sino Tau con su excéntrica afición por la sal! Desde entonces, la leyenda del Chupacabras en Kilima se cuenta con una sonrisa, recordando al buen Tau y su secreto salado.(editado)